Por: Lic. Juan D García Oviedo.
En este artículo te contaré junto con la fundación MAFRE y su vídeo titulado “Un Mundo Sin Seguros” donde expone de manera cruda las causas y efectos de no existir dicha actividad en la economía y la sociedad.
Nos montamos en los años 2050, Ya ha pasado más de veinticinco años desde que desapareció la última de las compañías aseguradoras que había en el mundo. Par muchos de los historiadores, los seguros son una de las piezas clave que explica el esplendor y bonanza económica del siglo anterior, una prosperidad que hoy a quedado atrás, las aseguradoras no eran únicamente grandes corporaciones que creaban empleo, no eran simplemente empresas, pues hoy sabemos que su existencia estaba intrínsecamente vinculada al crecimiento económico del siglo XX. Los seguros estaban en la base de la riqueza y prosperidad occidental de los últimos siglos, la desaparición de los seguros dio lugar a lo que los historiadores han llamado “La tercera edad media”, una era gris y de pobreza extrema de la que llevamos cuarto de siglo y de la que todavía no se vislumbra el final.
Las compañías de seguro cumplían la función económica y social, propiciaban a que un mundo incierto pudiera ser vivido de una forma segura y eso llevaba a las personas a invertir, a creer en el futuro, si seguros se perdió la confianza y si sin confianza no hay futuro.
El seguro se convirtió en un “commodity” (material tangible que se puede comerciar, comprar o vender), un producto sin valor y peor aún sin valor social. La sociedad dejó de reconocer el valor que tenían los seguros. El sector de ser interesante y atractivo. Las personas no se dan cuenta, si un sector no es atractivo, al capital ya no les interesa.

Esto por lo que respecta a las causas, pero ¿Qué hay de las consecuencias?, nadie pudo proveer la pesadilla que supuso para la economía un mundo sin seguros como no se podía asegurar las actividades productivas, los empresarios no invertían, no arriesgaban y el más mínimo error al nivel de producción a nivel de distribución, de servicio al cliente podían suponer un desastre para una empresa.
No fue únicamente el transporte ¿Quién iba a fabricar nada si tenías que indemnizar tu al trabajador en caso de accidente, ¿Cómo arriesgarse a levantar una nave industrial?, actividades elementales que todo el mundo consideraba normales se convirtieron en atípicas, lo normal y cotidiano se transformó en arriesgado con lo que las empresas redujeron sus actividades, en todos los campos; la producción, el transporte y las inversiones.
La Caída de la actividad empresarial redujo el PIB (Producto interno bruto) un 7% en le primer año, un 10% el segundo, un 8% el tercero cada año se iba erosionando la economía, o como diría Adam Smith, la riqueza de las naciones y de las empresas a las personas.
¿La gente?, pues cosas tan elementales como emprender un viaje, adquirir un vehículo o una vivienda, por ejemplo, si tenías un carro y te sucedía algún percance, perderías el dinero porque quedabas si el valor del vehículo, pero con las letras pendientes de pago. Si le hacías daño a alguien o algo con tu vehículo sencillamente te arruinabas o una vivienda. Si te robaban o había una inundación o un incendio no solo lo perderías todo, además quedabas endeudado con el banco de por vida. Se dejaron de adquirir viviendas, se dejó de edificar todas las actividades que conformaban el PIB de un país vinieron abajo.
El problema principal fue que solo los ricos pudieron asumir riesgos, solo ellos pudieron asegurarse una mayor calidad de vida, se daba la paradoja de que la gente vivía más tiempo, pero sin recursos. La consecuencia en la composición y distribución de las clases sociales fue tremenda. Las clases medias desaparecieron, la sociedad se polarizó, por un lado, una clase muy rica que concentraba el 90% de la riqueza y otra clase pobre que vivía en la miseria, era una estructura de clases sociales propia de la edad media.
La ruina de la clase media trajo la inestabilidad política, las socialdemócratas fueron sustituidas por gobiernos populistas y personalistas, pero el estallido definitivo se produjo cuando desaparecieron los seguros de salud, con la baja en el PIB, se desplomaron los ingresos fiscales y las seguridades sociales no pudieron dar cobertura a la salud de toda la población.

Vivimos desde hace años en un mundo sin seguros y a la gente le parece normal, nos hemos acostumbrado a que nada sea posible porque nada puede ser asegurado, sin seguridad no hay futuro porque la confianza está en la base de la acción humana y la evolución de la humanidad.
Hoy sabemos, que los seguros eran un elemento clave de la libertad, de la igualdad social y de la confianza entre las personas. (Fundación MAFRE, s.f.)
Después de leer esta enriquecedora historia, te lanzo una pregunta que sin duda te dejará pensando ¿Piensas en el futuro?, y si tu respuesta es afirmativa ¿porque aún sigues sin seguro?.
Por: Lic. Juan D García Oviedo.
Jueves 06 de julio 2023

