Semana Santa o semana mayor. Tradiciones, cultura, fé y espiritualidad.

La Semana Santa conmemora la muerte y resurrección del profeta Jesús de Nazaret quien en vida fué un judío reconocido por muchos como el mesías o salvador, otros lo ven como Dios mismo en la tierra, el Islam lo concibe como un profeta y mensajero de Allah. No importa como lo concibas o lo que creas respecto a ello pero la única verdad es que ha sido un parte aguas en la historia de la humanidad y su vida ha sido relevante en todas las culturas del planeta.

Coincide con la Fiesta Judía de Pascua donde se evoca la salida del pueblo judío de las opresiones del imperio egipcio. Figura en esta historia otro gran profeta, Moisés. Miles de años después de este acontecimiento llega a escena Jesús simbolizando la libertad, la paz y el fín de una nueva época de opresión orquestada por el imperio Romano y las ideas o políticas falsas y tergiversadas por los Judíos que tomaron las enseñanzas de Moisés y las interpretaron a su antojo con fines egoístas y corruptos.

La Semana Mayor da inicio un domingo de ramos donde se evoca la entrada del profeta a la ciudad con el mensaje de esperanza y las buenas nuevas que a lo largo de su vida comparte con todo aquel que busque «la verdad» y la «vida eterna» culmina con la resurrección del mismo el mismo día que se celebra la pascua judía. Pero claro, muchos dicen que no es coincidencia sino que es el cumplimieno de profesía.

Sea cual sea el origen, mitos, verdades, la Semana Mayor ha calado hasta en la cultura gastronómica de muchos países. Hay quienes hacen ayuno de carnes y desarrollan un catálogo de panes y productos del mar en sus mesas que lejos de evidenciar un ayuno son verdaderos manjares, no es de criticar ya que es algo estrictamente cultural.

Desde los panecitos caseros hasta los ceviches, América Latina también despliega sus joyas culinarias durante esta semana.

Pan casero de Semana Santa

Los templos, en especial los de la Iglesia Católica se abarrotan, espectáculos públicos como conciertos de música religiosa, procesiones, restaurantes y una cantidad interminable de actividades para conmemorar esta buena nueva que antes creíamos que era solo espiritual pero también política y social.

Un antes y un después de Jesús, el nazareo, profeta, hijo de Dios como lo concibas no importa, lo realmente importante es que fué un hombre que reescribió la historia de la humanidad sin necesidad de armas, cortes reales o cualquier manifestación de imperialismo. Lo cierto es que su paso por esta vida es y seguirá siendo un misterio aunque para muchos sea la única verdad.

La Semana Santa y la Pascua representando la libertad para muchas culturas han provocado que naciones enteras repunten su economía con el turismo y consumo, han logrado dar ceses al fuego en muchas guerras al igual que la época de navidad, crea en los seres humanos una época de conciencia social, detrás de ello sigue estando el profeta Jesús quien no ha muerto al menos en sus enseñas y sigue siendo la imágen política y social de mayor peso en la historia.

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